Siempre habrá literatura: entre figuras retóricas

 

La literatura es el arte de derribar paradigmas.

Marcelo Birmajer

 

La historia de los seres  humanos se constituye de factores sociales, políticos, culturales y económicos que han permitido tejer sucesos transcendentales. Sucesos permeados por polifonías sentipensantes en un mundo chambo y jodido, pero irónicamente con luces de esperanza.

En esa literatura que se ha caracterizado por contar relatos de amor, melancolía,  heroísmo, y soledad con un lenguaje figurado, los  textos en que los autores no sólo narran o declaman hechos sino que crean una obra de arte por medio de la lengua. Esto es posible gracias a las figuras retoricas o literarias como las imágenes, el símil, la metáfora, la hipérbole, la ironía, la personificación, y la anáfora o repetición.

Las imágenes: se utilizan con el propósito de crear mayor expresividad  en el lenguaje de los escritores a la hora de presentar personajes, espacios y lugares. Esto se logra al usar palabras apropiadas para crear  una imagen clara y precisa de los hechos.

Por ejemplo:

Las estrellas se adormecieron en la lontananza de Ópalo…
aparecieron un celaje de incendio,
una pincelada violeta, un coagulo rubí.

José Eustacio Rivera. La vorágine.
(Op Cit. Villabona  1986,  p 37)

El símil: es una comparación expresiva utilizada de forma directa. Además, todo símil acude a un concepto real con el cual se compara. Ejemplo:

Un trueno dejó oír por largo rato su creciente retumbo,
como si fuese el carro gigante despeñado en las cumbres rocallosas.

Jorge Isaacs. María.
(Op Cit. Villabona  1986,  p 37)

La metáfora: se caracteriza por relacionar los elementos con una característica común, ya  sea objetiva o subjetiva. Esto quiere decir que en las metáforas hay una traslación mental de significados. Por ejemplo:

Los átomos de oro que el torbellino esparce…

Guillermo Valencia.
(Op Cit. Villabona  1986,  p 37)

La hipérbole: suele ser una exageración desmedida que utilizan los autores a partir de los adjetivos, es decir, a lo pequeño carácter de grande o  a lo feo carácter de bello. Ejemplo:

Era difícil admitir que aquel anciano irreparable fuera el único saldo de un hombre cuyo poder había sido tan grande que alguna vez preguntó qué horas son y le habían contestado las que usted ordene mi general…y había ordenado que quitaran la lluvia donde estorbaba las cosechas y las pusieran en tierra de sequía…

Gabriel García Márquez. El otoño del patriarca.
(Op Cit. Sánchez 1992,  p 132)

La ironía: se caracterizan por expresar ideas a través de una burla fina que manifiesta lo contrario. Por ejemplo:

Felices los normales esos seres extraños.
Los que no tuvieron una madre loca,
un padre borracho,
un hijo delincuente,
una casa en ninguna parte,
Una enfermedad desconocida,
los que han sido calcinados por un amor devorante…
los que ganan, los que son queridos…
los satisfechos, los gordos, los lindos,
los que ganan, los que son queridos…
pero que den paso a los que hacen mundos,
los sueños y las ilusiones…

Roberto Fernández Ratamar.
(Op Cit. Sánchez 1992,  p 132)

La personificación: se establece como una estrategia que le da sentido o cualidades exclusivas de los seres humanos a los objetos inanimados. Ejemplo:

Entonces el cielo se adueñó de la noche…el Sol sacaba luz a las piedras, irisaba todo de colores, se bebía el agua de la Tierra…Luego la Luna estuvo un rato allí desfigurada, sin dar ninguna luz, y después fue a esconderse detrás de los cerros.

Juan Rulfo. Pedro Páramo.
(Op Cit. Sánchez 1992,  p 133)

La Anáfora o repetición: consiste en repetir palabras o expresiones dentro de una misma estrofa en los poemas, y en los párrafos de una novela. Esto lo hacen los escritores para darle más importancia a  los temas que abordan. Por ejemplo:

Ya no lo quiero, Amada.
Para que nada nos amarre
que no nos una nada.
Ni la palabra que aromó tu boca,
ni lo que dijeron las palabras.
Ni las fiestas de amor que no tuvimos,
ni tus sollozos junto a la ventana.

Pablo Neruda.
(Op Cit. Sánchez 1992,  p 132)

De esas circunstancias nace el hecho que la literatura es un universo que acude a diferentes elementos para crear, y adentrarse en mundos posibles. Estos mundos le han ayudado a los sujetos a determinar o aproximarse a los eventos que los rodean y a tomar posturas críticas y propositivas de los mismos. Es decir, que siempre habrá literatura como mecanismo que presenta las acciones de un barrio, un país, y del mundo con múltiples alternativas. O en palabras del escritor, novelista y poeta estadounidense Paul Auster:

La literatura es una fuerza en el mundo y no me imagino la vida sin literatura. La vida sin arte es inimaginable, pero como todos saben, cada vez hay menos lectores. Cada vez la literatura tiene que competir con otras formas de ocio. Esto nunca me ha preocupado, porque los libros tienen algo que no tiene la música u otras formas de arte: los libros se leen individualmente. Aunque haya un lector o haya un millón, siempre hay un lector y un libro. Es una relación uno a uno, autor y lector colaborando juntos. Y en cierto sentido, es el único lugar del mundo donde dos extraños pueden conocerse y reunirse en términos de igualdad. La gente habla de la muerte de la literatura, pero yo creo que no se va a producir.

De manera que la literatura son fragmentos de la realidad, que se amplían en esos ir y venir de los individuos…

Referencias bibliográficas

Villabona de Rodríguez, C. (1986). Español sin fronteras 8. VOLUNTAD EDITORES & CIA. S.C. A. Bogotá, Colombia.

Sánchez, C. F. (1992).  Talento 8. Castellano y Literatura. VOLUNTAD S.A. Santafé de Bogotá.

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