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“El oceano tiene 6 millas de profundidad”: Submarine y el Romanticismo

Probablemente, una de las películas independientes más vistas de la última década sea Submarine (2010) del realizador británico Richard Ayoade, la cual presenta la historia de Oliver Tate, un adolescente introvertido que busca enamorar a Jordana Bevan, la femme fatale de sus sueños, quien lo lleva a una serie de acontecimientos que lo harán reflexionar sobre sus propios sentimientos y conciencia. Suena inquietante, ¿no? Si aún no la has visto, puedes verla completa en este listado y si ya eres uno de los que sabe de qué hablamos, esta nota te gustará aún más, ya que señalaré las características que hacen de Submarine una obra basada en el Romanticismo.

    Para comenzar, el Romanticismo fue un movimiento cultural y artístico originado en Alemania e Inglatera durante el siglo XIX, que buscaba oponerse contra la tradición del arte del periodo Neoclásico, a la institución y a la academia artística para comenzar a revolucionar con la prioridad de los sentimientos y el autodescubrimiento del propio artista a partir de su obra. Giulo Carlo Argan señala en su libro El arte moderno que la denominada “Hermandad Prerrafaelista” fue la responsable de sentar algunas de las bases para la búsqueda artística del Romanticismo.

[…] se remitían a una época en la que el arte no tenía nada que ver con el orgullo intelectual del conocimiento, si no que, por el contrario, era la “búsqueda” de lo sagrado en la verdad de las cosas; es decir, el sentimiento de la naturaleza y de Dios a un tiempo. Predica la técnica pura sin adornos ni artificios como práctica religiosa y, al mismo tiempo, una vuelta a la condición social, al oficioso humilde, laborioso y moralmente sano de los antiguos artistas-artesanos.

    De igual manera, Argan señala el tópico de la naturaleza predominante en muchas de las obras del periodo Romántico a través de la obra del inglés John Constable.

Para él, la naturaleza es un universo totalmente distinto del social: infinitamente variable, pero constante en su variación, hace que resulte enormemente interesante y, al mismo tiempo, tranquilizadora para quienes consiguen, aunque sea por un momento, escapar del humo gris de las ciudades industriales.

 Hove Bridge – John Constable

    Estableciendo este breve panorama podemos constatar que algunas de las características pictóricas del Romanticismo son: la preeminencia de los sentimientos y la imaginación, la naturaleza como elemento vivo y predominante, y  escenas de reflexión y conciencia tanto para el espectador como para el artista. De esta manera, podemos reconocerlo con algunos fotogramas representativos del filme en cuestión, los cuales, la mayoría de veces, enmarcan a uno o dos personajes insertados en la naturaleza en tomas panorámicas y planos generales donde el elemento dominante será siempre el paisaje.

    No obstante, podemos encontrar diversas tomas que juegan con la composición del cuadro, lo que brinda un enfoque más cercano hacia los personajes y funciona como catarsis para su desarrollo, además de recordar algunos de los tópicos y composiciones más recordadas en el Romanticismo, dichos tópicos son el anhelo de libertad y el amor.

Il Bacio – Francesco Hayez

La libertad guiando al pueblo – Eugène Delacroix

Wanderer above the sea of fog – Caspar David Friedrich

    Además de los elementos visuales, encontramos también características del Romanticismo literario, el cual abarca diversos temas relacionados, tales como: el sentimiento sobre la razón, el ser idealista, el ansia de libertad, la rebeldía, el amor y el interés por lo irracional y misterioso.

    A partir de estos elementos podemos retomar algunos momentos clave de la película, como el prólogo de la misma en la que Oliver se presenta con un monólogo en el que expresa el pensamiento de la individualidad para pasar directamente a tomas panorámicas de Gales. Este recurso es propio del Romanticismo, el individuo expresándose sobre su posición y contrapuesto ante la naturaleza.

    Asimismo, el soliloquio del personaje para presentar el mensaje de una carta a Jordana representa el flujo de conciencia de Oliver, que a su vez demuestra el conflicto emocional en él y la victoria del sentimiento contra su propia razón. Además de otorgar la mística al amor por Jordana, al cual menciona no comprender, pero lo acepta tal y como es. 

      Así, nuestros protagonistas representan personajes románticos de múltiples formas: al expresar su conflicto emocional, al estar en contacto con la figura misteriosa que simbolizan el uno para el otro, al mostrar el anhelo de libertad representada en secuencias disruptivas, al colocar al sentimiento sobre la razón y,  al presentar las actitudes rebeldes de juventud de Oliver Tate y Jordana Bevan.

    Submarine es una amplia gama de signos que se entrelazan de manera audaz para entregarnos una obra apreciable en diversos aspectos, donde, como pudimos ver, los elementos del Romanticismo influyen en su composición. Después de esto, puede ser una oportunidad ideal para conocer la cinta o verla una vez más y, ¿por qué no? encantarte con la mística del largometraje. 

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