Estás aquí
Home > Cine > Tras la visión de un perrito burgués

Tras la visión de un perrito burgués

La producción cinematográfica no es para todos. Si bien, el cine es una de las manifestaciones artísticas que más se disfrutan alrededor del mundo, su realización pareciera estar reducida a sólo unos cuantos, ya que los recursos para ello requieren un razonable financiamiento. Ahora bien, ¿cómo pueden obtenerse estos fondos? o lo que es más imprescindible, ¿cómo obtener una historia ideal para realizarla?

Estos cuestionamientos se entrelazan en Autocrítica de un perrito burgués (2017) una sátira alemana realizada por el director Julian Radlmaier donde nos muestra su autocrítica de la sociedad alemana, su postura en la élite cultural y como director. La película nos presenta la historia de Julian, un joven cineasta que relata cómo fue transformado en perro después de haber trabajado en el cine. Ante la dificultad de conseguir financiamiento para su próxima película, Julian consigue trabajo en un campo de manzanas donde busca explorar la conciencia proletaria. A partir de esto, el protagonista descubre un microcosmos de la sociedad alemana capitalista que explora a partir de la interacción con sus compañeros de trabajo y sus diferentes ideologías, lo que le otorga un divertido repertorio de personajes, situaciones y diálogos para llevar a la pantalla grande. 

Técnicamente, el largometraje se basa en una perspectiva contemplativa, lo que resalta los diferentes espacios donde se desarrolla la historia gracias al empleo, en su mayoría, de planos generales, lo cual además permite apreciar las reacciones de los personajes involucrados en las acciones de cada secuencia y otorga un ritmo semi-lento al filme, así como un mayor grado de verosimilitud.

Otro de los puntos que resalta en el largometraje es su narrativa. Desde el inicio, el narrador nos ubica en un punto medio del filme para utilizar el flasback como recurso narrativo y, de esta manera, avanzar hacia el desenlace donde el narrador se encuentra realizando las mismas acciones que relata. Además, la película utiliza el recurso de la metaficción (cuando uno o varios personajes se saben dentro de una película) para reforzar la visión autocrítica del director y los personajes.

Autocrítica de un perrito burgués es una divertida mirada al modo de vida actual, repleta de personajes y comentarios que dentro de su entorno son capaces de proyectarse en los mismos espectadores. Al igual que un espejo, esta película nos invita a realizar nuestra autocrítica y a vernos como entes enmarcados en dos perspectivas: la del espectador o quien lleva a cabo las acciones, sólo para darnos cuenta de que, en realidad, terminaremos sumergidos en el capitalismo.

Autocrítica de un perrito burgués
Director: Julian Radlmaier

Guion: Julian Radlmaier
Productor: Kirill Krasovski
Fotografía: Markus Koob
Casa productora: La Ola Cine
Alemania
2017
99 minutos

Déjanos tu comentario

Si te gustó nuestra nota, ¡compártela!

Top