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Jazz: La irreverencia hecha música

Uno de los géneros más respetados en la música, indudablemente, es el jazz; puede decirse que un jazzista es un buen músico, pero no todos los buenos músicos pueden hacer jazz. Sabemos que dicho estilo tiene orígenes negros al igual que el rock and roll y, dentro de su estructura, tiene una mezcla entre los sentimientos y el dominio de los instrumentos musicales con los que se elabora. Pese a que el inicio del jazz se dio en los barrios pobres, fue su originalidad lo que lo catapultó como la música de moda durante la segunda mitad del siglo XIX y lo que lo posiciona en este siglo como el deleite de lo “esnobs” y músicos de verdad.

Una de las características que se destaca del jazz sobre otros géneros, es la duración, ya que una pieza puede durar desde 1 minuto hasta “lo que aguante el músico”. A continuación, se proporciona una lista de los instrumentos más usados en el jazz y de los exponentes de los mismos, pero no hay que perder de vista que dicho género tiene raíces africanas y modificaciones occidentales por lo que se compone de instrumentos rítmicos y melódicos.

Rítmicos

Batería: usada en principio como acompañamiento para solistas de instrumentos melódicos pero que en los años 40 mostraría su gran sonido para el género a manos de Art Blakey, 

o el gran maestro Buddy Rich

Contrabajo: usado como base para melodías principales de viento y llevado de la mano como instrumento principal por el gran Gary Peacock.

Tuba: dicho instrumento era variable entre lo rítmico y melódico, y cuyo mejor ejemplo, sin temor a represalias, es el pionero y especialista Don Butterfield, mejor conocido por acompañar a Dizzy Gillespie, Charles Mingus y en los 80 a Sinatra.

Melódicos

Piano: instrumento principal debido a su versatilidad al emplear clave “sol” (Ritmo y melodía), fue representado por muchos de los músicos más famosos de la historia como Thelonious Monk o Art Tatum

y sin poder dejar fuera a Bill Evans 

Trompeta: tuvo una importancia enorme hasta los años 40 en que fue remplazada por el saxofón, sin embargo, no ha sido sustituida por completo, muestra de ello es Alfredo “Chocolate” Armenteros.

Saxofón: de sonido robusto y peculiar, se convirtió en el instrumento indispensable de las piezas de jazz, destacado por músicos como Ornette Coleman y su álbum The Shape of Jazz to Come.

o el no menos famoso “Encías Sangrantes” Murphy.

Es por esta muestra de talento que se llega a la conclusión de  que para hacer jazz se necesita de un sentimiento especial acompañado, sin duda, de virtuosismo y conocimiento musical que no todos pueden desarrollar. Sin más, a nosotros los mortales, nos queda escuchar y deleitarnos con lo que algunos dioses pueden hacer…

 

Texto por: César González

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