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El beat del pincel. El jazz en la pintura

No debería sorprendernos que el jazz pueda colarse a otros ámbitos, sobre todo en aquellos que comparte la creación artística. Son numerosos los ejemplos en los que éste sirve como estructura o tema de obras más allá de la música. Muchos de esos casos tienen que ver con la imagen, es decir, representaciones de imágenes auditivas como el ritmo, armonía, sonidos y melodía del jazz que pueden llegar a adaptarse al campo visual como un nuevo motivo de creación.

Podría decirse que el jazz ha llegado más fácilmente a dos manifestaciones: el cine y la pintura. En el primero ha influido en la conformación de un ritmo narrativo o como motivo de una historia (cuya cualidad comparte también con la literatura); en cuanto al segundo, se ha buscado el tratamiento de las principales imágenes auditivas del jazz, así como la representación del músico abatido, los espacios marginados en los que nació y se desarrolló el jazz y la escena catártica en la que el espectador y músico se resignifican frente la obra jazzística.

En esta nota me dedicaré a exponer algunas de las pinturas que han utilizado el jazz en sus representaciones o que han encontrado inspiración y similitud con el caótico ritmo de Nueva Orleans.

Vel Verrept

Esta artista estadounidense utiliza figuras reconocidas de la música y la vida contemporánea para plasmar cuadros llenos de energía y juegos de colores en busca de una vivacidad plástica. El juego de la luz con la combinación de los matices en los colores de sus cuadros de jazz brindan a las escenas un acercamiento al sentir del jazz, su energía, esencia y ritmo. Algunas de las escenas que Verrept plasma muestran a Billie Holiday, John Coltrane, Miles Davis y Chet Faker en momentos íntimos de su quehacer jazzístico.

En este caso, la contraposición de matices cálidos y fríos dan al cuadro una vivacidad que enmarca la atmósfera del jazzista, así como la ejecución de su música. Asimismo, el predominio del fondo rodea la figura del personaje como el elemento central de la obra, el cual se crea a partir de la ejecución creadora.

Leonid Afremov

El artista bielorruso nació en 1955 y desarrolló un estilo impresionista bastante característico. En sus pinturas, los temas varían desde paisajes naturales y urbanos hasta representaciones de la vida cotidiana. Su técnica impresionista resalta por el uso de la luz y las pinceladas que difuminan las figuras de sus cuadros, sin embargo, la viveza de los colores claros destaca los motivos principales de sus pinturas rodeándolos por un juego de luces que señalan el tema central del cuadro.

Su peculiar estilo impresionista es utilizado para enmarcar las figuras a partir del juego de tonos que logran una mezcolanza que atrae al espectador debido al dinamismo de la obra, en este caso, la ejecución del jazz.

Robert Ryman

La obra de Robert Ryman se enmarca en la producción contemporánea y conceptual. El artista estadounidense retoma algunos de los elementos técnicos más conocidos del impresionismo abstracto como el uso de pinceladas violentas y figuras contrapuestas como respuesta al figurativismo. Ryman se declaró un ferviente admirador de Coltrane, lo que influyó directamente en su obra, ya que haciendo uso de diferentes tonos blanquecinos, buscó resaltar los diferentes matices de su composición musical.


Jackson Pollock

Figura importante del expresionismo abstracto y reconocido por su técnica peculiar de salpicar pintura sobre los bastidores, mejor conocida como “action painting”. Después de ser alumno de David Alfaro Siqueiros (con quien perfeccionó su técnica) comenzó a trabajar en bastidores de gran tamaño salpicando, de manera violenta e indiscriminada, grandes cantidades de pintura. Pareciera que su técnica seguía un patrón, sin embargo, Pollock retomaba la idea de la libertad artística del subconsciente atribuida a los estudios freudianos; de esta manera creó cuadros donde el caos y la semejanza con el ritmo y la improvisación jazzística se hacían presentes.

Si bien es cierto que Pollock era un ferviente seguidor del jazz, en especial del bebop, Lee Krasner, su esposa, declaró que Pollock nunca tuvo aptitudes para la música, ni siquiera ritmo al bailar, lo que probablemente hizo que no desarrollara completamente la asimilación de las figuras auditivas en su obra.

No obstante, la misma Krasner mencionó el método de trabajo de Pollock: se encerraba durante días en su estudio con su gran colección de viniles de jazz y comenzaba a trabajar en sus enormes lienzos. Es probable que Pollock haya tenido algún arrebato o movimiento influenciado por el ritmo del bebop, sin embargo, su obra apunta al uso del jazz como inspiración y no como sistema adaptado en el sistema pictórico, como podemos apreciarlo directamente en obras como “Ritmo de otoño” donde podríamos decir que el ritmo bebop puede reflejarse en la sucesión de líneas de pintura para crear una obra en la que se encuentran diferentes elementos que se complementan sin perder su individualidad, semejante a una improvisación de jazz.

 

Miles Davis

Durante la década de los 80, el famoso trompetista Miles Davis recurrió a la pintura después de dejar su adicción a la cocaína. Davis buscó una tregua de su creatividad devoradora de la música, por lo que decidió desempeñarse en el ámbito plástico con algunas obras en las que resaltan diferentes elementos como detalles africanos, el abstraccionismo, figuras andróginas y la fragmentación de ideas impulsadas por su concepción de la música. El trabajo pictórico de Davis fue influido fuertemente por el estilo cubista de Pablo Picasso y la esencia callejera de su amigo Jean Michel Basquiat, dando como resultado cuadros en los que el eclecticismo y la saturación de elementos con distintos significados recordaban la experimentación musical que tanto lo caracterizó.

Miles Davis resaltó el espacio donde la improvisación y las diferencias complementarias se encontraban y creaban un nuevo sistema de significaciones.

Espero que este somero recorrido por la inspiración y asimilación del jazz en el ámbito pictórico haya podido mostrar el alcance y capacidad de creación de este género musical, el cual enmarca su vigencia por su inagotable fuente que es el ser.

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