Estás aquí
Home > Cine > Cuando la burocracia te vuelve Todo lo demás

Cuando la burocracia te vuelve Todo lo demás

El cine independiente mexicano de la última década se ha caracterizado por enmarcar un estilo en común en la mayoría de sus producciones. Ese estilo se ha encargado de mostrar historias en las cuales los personajes se encuentran en situaciones solitarias y reflexivas que los llevan a realizar recorridos para encontrarse o soportar la taciturna melancolía de su día a día.

Películas como Los Bañistas (2014) de Max Zunino o Güeros (2014) de Alonso Ruizpalacios son sólo algunos ejemplos de este (ni tan) nuevo estilo de cine mexicano en el que los personajes se descubren a sí mismos a partir de situaciones cotidianas donde el individuo resulta ser alguien melancólico y sin esperanza, arrastrado por el ritmo incierto de la vida en la Ciudad de México.

Todo lo demás (2016), el primer largometraje de Natalia Almada, llegó para sumarse a las anchas filas de este estilo con la historia de la señora Flor, una burócrata que ha servido por más de tres décadas a la misma oficina de gobierno en la que la cotidianidad la ha transformado en una pieza más de un tedioso sistema que sólo ha causado frustraciones y enojos a sus usuarios. La indiferencia y la impaciencia llevan a la señora Flor a ser invisible para las personas que día a día debe tener frente a ella, es así como decide reinventar su identidad callada y gris con el reto de vencer su miedo al agua y, de esta manera, comenzar a vivir por ella.

El estilo de Almada como documentalista (El Velador y El General) se hace presente en su filme desde el planteamiento entre la ficción y la realidad. Este acercamiento establece un vínculo entre la protagonista y el espectador, el cual expone el punto de vista de la persona que forma parte de dicho sistema y cómo debe soportar su invisibilidad y soledad frente a todos los demás.

La función de la cámara juega un papel importante en el largometraje, ya que la alternancia entre medium shots y planos generales resaltan el sentir y la posición de la protagonista en los diferentes espacios en los que se desarrolla; ya sea que se encuentre en medio de una multitud en el metro de la Ciudad de México o preparándose para dormir, la cámara presenta el sentimiento de la protagonista al sentirse invisible en espacios concurridos y totalmente solitaria en su hogar.

Finalmente, debido al carácter contemplativo de la fotografía, la obra cae en un ritmo semi-lento que termina por ser el escenario idóneo para representar la cotidianidad hasta cierto punto triste y aburrida. No obstante, cabe destacar que, si bien este ritmo tiene una razón de ser dentro del filme, no deja de ser pesado y monótono para el espectador.

Natalia Almada nos muestra la mirada taciturna y humana de quienes a diario se convierten en parte de un trámite y forman lo cotidiano que, la mayoría de veces, pasa desapercibido como una voz que nadie escucha o nadie quiere escuchar. Todo lo demás rescata dichas voces y nos presenta, a su vez, cómo y cuándo podemos retomar la voz viva que en un momento nos fue arrebatada.

Todo lo demás (2016)
Directora: Natalia Almada

Guión: Natalia Almada
Fotografía: Lorenzo Hagerman
Productor: Alejandro de Icaza, Natalia Almada y Dave Cerf
Casa productora: PIANO
México, Estados Unidos
98 minutos

Déjanos tu comentario

Si te gustó nuestra nota, ¡compártela!

Top